lunes, 16 de enero de 2012

Albinoni y la maravillosa mentira


El famoso “Adagio de Albinoni en sol menor para órgano y orquesta de cuerdas” parece más una composición romántica que barroca. Esta es la gran mentira, Albinoni (nacido en 1671) nunca compuso esta obra.
Esta maravilla surge del sentimiento de Remo Giazotto, un musicólogo y biógrafo de Albinoni, que la compuso en 1945 y la publicó en 1958.

Giazotto compuso esta obra, según dijo, basándose en un fragmento de un movimiento de una Sonate en trio de Albinoni que encontró en la ruinas de la biblioteca de Dresde, tras los bombardeos que ésta sufrió durante la Segunda Guerra mundial. El supuesto fragmento contenía únicamente la línea del bajo y 6 compases de la melodía Sin embargo, no se ha encontrado ninguna prueba seria de la existencia de este fragmento. Además, la biblioteca de Dresde ha desmentido haberlo tenido jamás en su colección de partituras.

Este Adagio ha alcanzado una fama extraordinaria en la cultura popular ya que ha sido adaptado por muchísimos interpretes en forma de canción (Camilo VI, Nana Mouskouri, Angela Carrasco, Rosa López, Mónica Naranjo, Lara Fabian, Jim Morrison, Sarah Brightman…) y ha formado parte de diversas bandas sonoras.
Os dejo la versión de camilo VI:


Albinoni es conocido mundialmente y debe su gloria a un “Adagio” que nunca compuso. Pero hemos de reconocer la belleza de la obra, más allá de la mentira. Quizá la más grande y maravillosa mentira de la historia de la música.
¡Gracias, Giazotto!


Publicado por Enrique

4 comentarios:

Isabel dijo...

Camilo VI está irreconocible en este video. Si no lo oigo no sé que es él. ¡¡Qué joven!! Despues de "recauchutarse" se quedó bastantante raro. Eso sí...qué voz.

Y claro que me acuerdo de las canciones de la entrada anterior. ¿Habías puesto el "vivir asi es morir de amor"? Creo que andaba por aquellos años, aunque yo de cronología ando fatal.

Pavibarna dijo...

Gracias, Enrique, por esta curiosidad relativa al Adagio de Albinoni que tanto me gusta y que junto al Canon de Pachelbel o las 4 Estaciones de Vivaldi, tan buenos ratos de relajante placer espiritual me han proporcionado.
De hecho, hace un par de años asistí a un concierto en la iglesia de Santa María del Mar -la Catedral del Mar-, aquí en Barcelona; y el programa eran las 4 Estaciones -completas-, el Adagio y el Canon. Oh, qué maravilla!!. Los interpretaron una formación de música antigua alemana.

Pepe Luis dijo...

El boceto original de Albinoni, si es que alguna vez existió, nunca se ha encontrado.
La biblioteca estatal de Dresde desmiente a Remo Giazotto y niega haberlo tenido nunca en su colección.

Todo esto es cierto, pero cierto es también que no existe ninguna documentación que acredite, al menos que yo sepa, que el romano es el único compositor y que la publicación de la obra bajo ese halo de incertidumbre y misterio, fuese realmente una estrategia comercial de la Casa Ricordi. ¿Y si es verdad que ese manuscrito existió, pasó desapercibido a la administración de la Biblioteca y sólo tras los bombardeos de la guerra salió a la luz?
Seamos cautos y esperemos (los que puedan) al año 2068 para que la composición pase ser de dominio público y deje de generar dividendos a los herederos de Giazotto. A ver si entonces, en un verdadero ejercicio de humildad histórica, alguien de su entorno se pronuncia y nos saca de dudas. Por otra parte, es muy sospechoso que el señor Remo, con esa maestría que demuestra en el arreglo del adagio, no hubiera compuesto nada más en toda su vida, al menos que se conozca. ¿No os parece?

Sin desposeer a Giazotto de su meritoria labor y aceptando que verdaderamente existió esa partitura de Albinoni, me gustaría apuntar una reflexión técnica al respecto.

Al ser un movimiento tan lento, bastarían seis compases para que la idea principal de la pieza se desarrollara en toda su amplitud. Suponiendo que el manuscrito comienza con la entrada de las cuerdas y que la introducción de órgano es una reconstrucción posterior, el tema queda prácticamente desarrollado en ese breve pasaje. Tengamos en cuenta también que la línea de bajo que supuestamente encuentra Giazotto no es una simple línea melódica, sino un bajo cifrado que contiene la clave de todo el proceso armónico. Quiero decir con esto, que el presunto boceto de Albinoni goza de bastante más interés musical del que últimamente se le ha querido dar; algo que el propio Giazotto reconoció desde el principio. Eso sí, la música que el romano confecciona a partir de esa idea principal es hermosísima y técnicamente impecable.

Un abrazo, paisanos.

Enrique dijo...

Pepe Luis, esta entrada se queda corta para tí!
Sigue ilustrandonos.