martes, 9 de agosto de 2011

A Project Concert



Motril, plaza de toros. Cinco de agosto, 11:10 horas. Escenario en negro y comienza a elevarse el sonido de los acordes de I Robot.
Alan Parsosns Project, único concierto en España de su gira, muy buenas expectativas.
A lo largo de hora y media van desgranando, uno tras otro, los mayores éxitos de su carrera musical. Todos ellos estructuran gran parte de la banda sonora de mi vida. Rock progresivo o rock sinfónico, música para escuchar, discos grandiosos que fueron sedimentando en la memoria colectiva de una generación.
Desde el punto más alto de la plaza se ven multitud de cabezas, muchas calvas, muchas canas. Y es que para la mayoría de los jóvenes de hoy el nombre de Alan Parsons es totalmente desconocido.
Música maravillosa, pero de estudio, difícil de llevar al directo. Cierta decepción, Puesta en escena normalita, propia de un grupo verbenero cualquiera. Equipo de sonido falto de potencia, especialmente en la gama de graves. Unas voces normalitas. Un saxo apagado y del montón. Buenos músicos a la batería, al bajo y en los teclados pero faltos de protagonismo sonoro. Eso si, un excepcional músico a la guitarra, espectacular en solos como el de “Prime time”.
Si el saxo final de “Don’t answer me” no te atraviesa el alma.
Si las melodía corales de “Time”, de “Shadow of a lolely man” o de “Don’t let it show” no se cuelan bajo tu piel erizándote el vello.

Si los minutos finales de “The turn a fiendly card” no hacen que cierres los ojos mientras la llena de guitarra e instrumentación invaden tu cerebro.
….
Si todo eso pasa es que el concierto simplemente fue una cita agradable, por el recuerdo y por la compañía, pero nada mas. Puede que parte de culpa de esa sensación la tengan cuatro horas sentado sobre una plancha de hormigón que izo insensibles los huesos de mis caderas y culo. Puede que otra parte de culpa fuera el que conducir impidió que tomara una sola copa. Puede que otra parte de culpa se debiera a no estar inmerso en la masa humana que se situaba de pié en el centro de la plaza. Puede que fuera el empacho de coca-cola. O pueden ser … tantas otras cosas.
Pero para los que hemos vivido esa música, es mejor comprar la recopilación “Gold Collection”, colocar el CD, poner un volumen suficiente para que los graves penetren en tu caja torácica, cerrar los ojos y pulsar el play.

Por cierto una sorpresa encontrar en la cola de entrada a Manolo con su Panda VIP, con su entrada VIP, y espero, que con su colocón final VIP. Espero que alcanzará mayor nivel de éxtasis místico que yo. Ya podrá contra su experiencia.

Sábado 6 de Agosto, plaza de toros de Motril, 00:40 h.
Tras un breve paso por los acordes de Mammagamma comienza a sonar “Eye in the sky” y la gente la corea al unísono, acompañando con palmas el compás. Es la revolución final, no queda tiempo para más.

Motril, cinco de Agosto: Un proyecto de concierto, falto de emoción.


Publicado por Enrique

5 comentarios:

Enrique dijo...

Días de parón en el blog. Es normal. En agosto y de vacaciones los comentarios se hacen en vivo frente a una cerveza.
¡Felices y divertidas vacaciones a todos!

Manolo dijo...

Comparto la sorpresa de encontrarte en un medio que no es el habitual tuyo, fuera de tus pueblos y guardando sendas colas, tanto para aparcar en el quinto coño como para aguantar la típica cola, que además pillaba “a contramano”, o sea, al revés de cómo veníamos del aparcamiento. También comparto lo de la decepción, aunque según tus impresiones, mi decepción es mayor que la tuya, quizá por eso mismo de la entrada vip. Uno espera que al gastarte más pasta de lo normal, vas a tener al menos los privilegios que te anuncian. La barra no era tan libre como pensábamos. Solo cerveza y refrescos, pero hasta que se gasten ¡¡¡y se gastaron!!! Aunque hubo una degustación de gintonic, que después de un buen rato en cola otra vez, llegué a tiempo de sacar una copa para cada uno de mis acompañantes. Por lo demás, si,… estás más cerca para ver la cara de muermo y la enorme barriga que lleva el gachón. Y lo que más me gustó fue el batería que ese sí que se lo curró. Los demás bien normalitos, Alan de figurante prácticamente. Te das cuenta de lo que es vivir de las rentas. Y es que cuando en un concierto los teloneros te gustan más que los artistas principales, es que algo falla y no es solo el sonido que fue pésimo. Con todo esto, como te lo quieres pasar bien, pues te toca armarte de imaginación para divertirte y la verdad que lo hice. Saltando, coreando, haciendo relaciones sociales, hasta conseguí bailar lento con una moza, que luego resultó ser de Rubite. Después de todo lo pasé bien ¡¡¡que remedio!!!

Enrique dijo...

A ver en que queda lo de la moza!

Mauricio Luque dijo...

Para concierto, el de El beso de Judas, el pasado domingo 14 en Cádiar. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien viendo tocar a alguien.
Se me debió notar que me lo estaba pasando bien porque después de la actuación, al rato, vino el cantante a saludarme y a charlar un rato.
Entre todas esas cosas, salió que el teclista era hijo de un él y una ella de Ellos y Ellas, uno de los conjuntos más punteros que había cuando yo andaba dando guitarrazos por esos pueblos de cuyo nombre apenas logro acordarme. ¡Ay qué tiempos!

Paco Almendros dijo...

Recuerdo el grupo "Ellos y Ellas" de las ferias de los 80.

Buenas noches a todos